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La Confederación Hidrográfica del Ebro actúa en cauces de Borobia, Utrilla, Torlengua y San Pedro Manrique

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando actuaciones de conservación del dominio público hidráulico, a través de la empresa Tragsa, en cauces de ríos y arroyos de las localidades de Borobia, Utrilla, Torlengua y San Pedro Manrique, según han informado fuentes de la Subdelegación. Además, según ha podido saber el titular de este departamento, Germán Andrés, la CHE podría realizar otras actuaciones de acondicionamiento siempre que sean solicitadas formalmente por los ayuntamientos a través de la propia Subdelegación.

fuente: Heraldo de Soria

En la comarca del Jalón, la CHE está recuperando la sección de desagüe y limpieza de márgenes, cauces y riberas, en la cuenca del arroyo Margón (tributario del Jalón), en Utrilla, término municipal de Arco. Tras realizar varias visitas a la zona, técnicos de la Confederación determinaron que en el cauce de este arroyo, a su paso por el término de Utrilla, la capacidad de desagüe se ve reducida debido a la acumulación de sedimentos y abundante vegetación en el cauce. Dicha situación ocasiona que en épocas de mayor caudal se produzcan desbordamientos que afectan a fincas colindantes. En el caso de que se produzcan avenidas, los caminos que dan acceso a las fincas colindantes se ven afectados.

Por este motivo, se está recuperando la sección de desagüe del cauce en un tramo de aproximadamente dos kilómetros mediante la retirada de vegetación herbácea y lodos. También se está podando selectivamente ramas y cortando árboles muertos en el cauce.

Los materiales resultantes se están acumulando en primera instancia en los bordes del cauce para proceder a su extendido, de forma que se favorezca la incorporación al suelo de éstos, operación que no sólo no perjudica a las fincas colindantes sino que produce un aporte extra de fertilidad. En el caso de detectar nidos de especies protegidas, se dispondrán perímetros de protección de los mismos y de las obras que entren dentro de esta área. Se repondrán todas las servidumbres que se vean directamente afectadas por la realización del proyecto.

De similares características son las obras que se llevan a cabo en otro afluente del Jalón, el Manubles, a su paso por Borobia. En este caso, además, la erosión de una zona en la margen derecha, próximo a la carretera, y la acumulación de materiales en la misma, hace que en épocas de mayor caudal la carretera se vea anegada por el agua. Por ello, además de la recuperación de la capacidad de desagüe del cauce, se construirá una escollera de defensa. La actuación que se lleva a cabo afecta a unos dos kilómetros lineales del cauce. Para recuperarlo se está haciendo una poda selectiva de ramas y se están cortando los árboles muertos. Se está respetando la vegetación de ribera pero se realiza una roza manual y selectiva de especies invasoras o no deseadas, retirándose tapones generados por acumulación de ramas y troncos; los restos se llevarán a un vertedero autorizado.

La escollera de protección que se va a construir tendrá 35 metros lineales, aproximadamente. También se contempla la revegetación en ambas márgenes con especies arbóreas y arbustivas de ribera de la zona, en un tramo de cauce de 70 metros que ahora está desprovisto de vegetación. Así, se pretende que en un futuro se sombree el cauce y disminuya la vegetación arbustiva y herbácea.

La actuación, que se prolongará durante dos meses, se localiza en terrenos agrícolas que presentan escasos restos de vegetación natural, por lo que no son previsibles afecciones significativas a la misma. Puede verse afectada la fauna asociada a los terrenos cultivados, aunque el impacto sobre la misma se considera compatible. Los residuos generados procederán del movimiento de tierras ligado a la ampliación de la sección del cauce y, en menor medida a los restos vegetales de los tratamientos selvícolas. Como contrapartida, se reducirán las afecciones que se producen en las fincas de labor colindantes.

En el cauce del río Linares a su paso por San Pedro Manrique, también se ve reducidad la capacidad de desagüe debido a la vegetación leñosa y arbustiva. Los desbordamientos en épocas de mayor caudal afectan a caminos y fincas colindantes de este afluente del Ebro. Por su parte, el arroyo Regato, afluente por la derecha del Linares, y que atraviesa San Pedro de este a oeste, discurre totalmente encauzado pero su sección es muy reducida y se producen ocasionalmente tapones por culpa de la vegetación.

Hay un tramo del arroyo, de aproximadamente 150 metros, que discurre subterráneamente por San Pedro Manrique. A su salida se produce gran acumulación de depósitos ocasionados por arrastres lo que hace que los desbordamientos afecten incluso a infraestructuras urbanas.

La actuación afecta a un tramo de aproximadamente 2,5 kilómetros lineales de cauce del Linares y 700 metros del arroyo Regato a su paso por San Pedro. Además de recuperar la capacidad de desagüe del cauce mediante poda selectiva, corta de árboles muertos y roza manual de especies invasoras, se reparará la barandilla de protección en un puente sobre el Linares y se instalará una nueva barandilla de madera en un tramo de 25 metros.

Las obras se prolongarán durante 60 días. Se localizan en terrenos urbanos y agrícolas con restos de vegetación natural y una sección de cauce muy estrecha. Se producirán afecciones sobre la vegetación por los desbroces. Puede afectarse a la fauna asociada a los terrenos cultivados y al soto de ribera, aunque el impacto sobre la misma será escaso. Los residuos procederán básicamente del desbroce y poda de la vegetación y, en menor medida, de la retirada de escombros. Se trata, en cualquier caso, de residuos inertes. Al final de la obra, se procederá a la reposición de las tierras de labor ocupadas.

Respecto a las posibles afecciones por la cercanía de la zona de actuación a la zona de transición de la Reserva de la Biosfera Valles de Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, se atenderá en este sentido a las indicaciones de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Por último, se está recuperando la sección de desagüe y limpieza de márgenes, cauces y riberas, en la cuenca del Barranco del Gato (tributario del río Nájima), en Torlengua. El cauce del Barranco del Gato, afluente por la derecha del río Nájima, ve muy reducida su capacidad de desagüe sobre todo a la altura de dos puentes que se localizan en el casco urbano. Los desbordamientos en épocas de lluvias copiosas afectan a infraestructuras urbanas, fincas y caminos próximos al cauce. Las actuaciones de Tragsa, que se prolongarán durante 30 días, afectan a unos 600 metros lineales del cauce. Este paraje no forma parte de ningún espacio protegido en ninguna de sus variantes, Espacio Natural Protegido, Espacios de Red Natura 2000 (ZEPA o LIC), Hábitats de interés comunitario prioritarios, Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), ni Humedales incluidos en el convenio Ramsar. Sin embargo, se encuentra entre el LIC Quejigares de Gómara-Nájima y la ZEPA Monteagudo de las Vicarías por lo que se tendrá en cuenta a la hora de disponer perímetros de protección de los nidos y de preservar los elementos vegetales singulares.

Solicitud de Asaja

En relación a este tema, Asaja Soria solicitó el pasado lunes a la Confederación Hidrográfica del Ebro que habilite partidas para limpiezas de cauces de ríos y arroyos de la provincia al igual que ha hecho recientemente la Confederación Hidrográfica del Duero. La organización agraria ponía como ejemplo la situación de Fuentelmonge, donde la variedad vegetal del carrizo, siempre según fuentes de la organización agraria, ha crecido dentro de los 25 kilómetros que forman sus tres arroyos principales: Fuente Blanca, Agua Mala y Barranco de las Arenillas. Según Asaja Soria, la proliferación de este vegetal, que alcanza alturas de hasta cuatro metros, produce un encharcamiento continuo de tierras de labor de gran valor agrícola, situadas en vega, no sólo en el caso de lluvias abundantes, sino con cualquier tipo de precipitación.

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